El Círculo
Un espacio para pausar, respirar y no sentirte solo en tu proceso.
Aquí no venimos a resolverlo todo.
Venimos a acompañarnos con honestidad.
Un espacio para pausar, respirar y no sentirte solo en tu proceso.
Aquí no venimos a resolverlo todo.
Venimos a acompañarnos con honestidad.
Bienvenido al Círculo.
Este no es un espacio para explicarte cómo estar mejor.
Es un espacio para dejar de fingir que todo está bien.
Aquí puedes llegar cansado, confundido, en silencio o con preguntas.
No tienes que saber en qué fase estás.
No tienes que compartir nada si no quieres.
El solo hecho de pausar ya es parte del proceso.
Cada semana, el Círculo propone una pausa sencilla.
Una pregunta.
Un momento de honestidad contigo.
No hay tareas obligatorias.
No hay correcciones.
No hay comparaciones.
Algunas personas escriben.
Otras solo leen.
Otras simplemente se quedan con la pregunta durante el día.
Todo eso también cuenta.
¿Qué estás sanando en silencio, aunque nadie lo note?
Puedes responderla para ti.
Puedes escribirla en una libreta.
Puedes quedarte con ella en silencio.
Aquí no se exige compartir.
La honestidad contigo ya es suficiente.
En este movimiento usamos tres palabras para nombrar procesos humanos:
SANAR — cuando algo duele y empieza a ser reconocido
CRECER — cuando integras lo aprendido sin castigarte
RENACER — cuando empiezas a vivir distinto, con más presencia
No son etiquetas.
Son formas de entendernos sin explicarnos de más.
Si deseas recibir la pregunta semanal, textos breves y recursos humanos que acompañen este proceso, puedes hacerlo por correo.
No es obligatorio.
No es un requisito para pertenecer.
Es solo una forma de mantener el contacto.
Puedes entrar y salir cuando lo necesites.
Aquí no se persigue a nadie.
Este Círculo no promete soluciones rápidas.
Ofrece algo más raro hoy:
presencia, pausa y lenguaje para lo que estás viviendo.
No tienes que avanzar hoy.
Con quedarte un momento, basta.